Los papilomavirus (VPH) son una clase de virus que induce a la formación de verrugas (papilomas). Las verrugas en el ser humano es una de las manifestaciones clínicas frecuentes, pueden presentarse como lesiones elevadas bien delimitadas, lesiones planas o únicamente reconocerse por sus características al ser estudiadas bajo visión microscópica.
Este tipo de verrugas se han identificado en distintas partes del cuerpo humano, con mayor frecuencia en los órganos genitales. Pueden aparecer también en cavidad bucal, aparato respiratorio y piel. A estos tipos de virus se les conoce como mucocutáneos (de la piel y las mucosas).
Al igual que cualquier otro virus el VPH (virus del papiloma humano) necesita infectar la célula para poder vivir. El virus entra a la célula y la instruye a realizar copias de el y a infectar otras celulas sanas.
Esta no es una enfermedad nueva, desde 1907 se estableció el origen de las verrugas comunes de la piel, al demostrarse su formación mediante la transmisión de persona a persona.
En 1933 se establece por primera vez una relación directa entre papilomavirus y cáncer, habiéndose corroborado la sospecha fundada desde años atrás.
En 1949 se observo por primera vez bajo microscopia electrónica el agente causal de estas verrugas (papilomavirus). En 1970 se estableció en definitivo la presencia de partículas de papilomavirus en verrugas genitales, en esta misma fecha se pudo identificar la organización geonómica del virus, pudiéndose apreciar la enorme heterogeneidad (variedades) de la especie.
En 1976 se establece que el VPH podía relacionarse con canceres ano- genitales, en este mismo año se señalo la relación entre las verrugas genitales y el cáncer cervical.
En 1983 se descubre una de las variantes del VPH de las cuales hoy sabemos y es considerada una de las de más alto riesgo.
En 1989 se introdujeron métodos de diagnostico basados en la reacción en cadena de polimerasa (PCR) como métodos para detección de VPH.
Por medio de estos estudios se puede identificar al igual que con otros, como la colposcopia (estudio microscópico del cuello uterino y tracto genital) y la simple toma de la citología o papanicolaou la presencia de lesiones por papilomavirus.
Se identifica finalmente al rededor de 115 diferentes tipos de VPH, algunos relacionados con cáncer incluyendo tipos de alto riesgo y de riesgo intermedio.
En la actualidad es bien identificado y precisado que el VPH y cáncer cervical tienen arriba del 95 % de relación, siendo el VPH el detonante hacia el cáncer de cuello uterino y del tracto genital.
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